21 julio, 2017 Coaching 2 Comentarios

¿Tu Equipo es Feliz?

Ventajas de tener empleados felices traducido en números:

  • son un 300% más innovadores.
  • Un 44% más de retención de la plantilla.
  • Disminuye un 66% los días perdidos.
  • Disminuye en un 51% el ausentismo laboral.
  • Los empleados on un 33% más productivos.

 

Otro punto llamativo es que en los últimos estudios que se han realizado se ha obtenido empleados felices en un 81% en edades entre los 51 y 65 años frente a un 69% en edades entre 18 y 30 años, de los cuales el 73% pertenecían a puestos de gerencias… esto da que pensar…

Al igual que contagiarse por la gripe es fácil si alguien en tu despacho o en tu casa la tiene, el contagio emocional sucede igual a diario en nuestros entornos.

Cada vez los líderes de los equipos son más conscientes de que su motivación y sus emociones se contagian a sus trabajadores, influyendo en su rendimiento.

Trabajar en equipo no quiere decir que no haya conflictos ni dificultades, eso es algo normal, hasta en una familia. Hay que entender que el conflicto es algo normal y necesario para poder crecer, comprender la diversidad, que es muy productiva, y tener una buena inteligencia conectiva del talento de todos los miembros del equipo. Gestionar todos estos elementos es lo que hace tener un buen trabajo en equipo, tener un objetivo común, y todo eso es responsabilidad del líder, del mánager.

Los sentimientos de alegría, enfado, frustración son contagiosos de unos trabajadores a otros.

Si nos encontramos ante un trabajo complicado, aquel equipo que:

  • piense con ambición, con tranquilidad y positivamente.
  • Sea capaz de visualizar el éxito que va a conseguir.
  • Se vean apoyados honestamente unos a otros.
  • Se sientan escuchados.
  • Se identifiquen con el objetivo.
  • Ser valorado por la organización, pero de verdad. 😀
  • Mejores beneficios y compensaciones económicas y no económicas.
  • Realizar tareas que aumenten las habilidades.
  • La calidad en la comunicación.

Esto hará que cada uno de los miembros del equipo tendrá más posibilidades de éxito. Incluso si no consiguiese que su trabajo culminase de la mejor forma, el equipo habrá disfrutado en el camino, habrá aprendido de los errores y se mantendrá más unido.

El equipo que piensa que:

  • no lo va a conseguir.
  • que potencia la dificultad o la falta de recursos.
  • Que no se siente escuchado.
  • Que no fomenta una relación transparente entre los miembros del equipo.
  • Que hace o fomenta los subgrupos.

Este tipo de equipos tiene la palabra “fracaso” escrita en la frente. Le costará mucho ponerse a la acción. Si finalmente no lo consigue, serán mayores sus frustraciones.

En este último caso, se potencia cuando la empresa genera desconfianza si sus trabajadores no se sienten escuchados, si se promete no despedir a cambio de una bajada “irremediable” de sueldo y luego no se cumple, cuando no se explica detalladamente cada una de las decisiones tomadas hasta que todas las partes queden satisfechas, cuando se hacen valoraciones externas de captación de talento y no se tienen en cuenta, cuando salen puestos de promoción y no se informa a los trabajadores, cuando se hacen subgrupos dentro de un equipo fomentado generalmente por el líder etc…

Es labor de los líderes proyectar las emociones positivas para que éstas formen parte de la responsabilidad y valores de la empresa y que pase a formar parte de la estrategia de los equipos. La gestión de las emociones llevará a mejorar la productividad, a conseguir mayor rentabilidad y sobre todo, a conseguir trabajadores y empresas felices.

La creación de empresas felices cada vez es más real. Cada vez se tiene más en cuenta la capacidad creativa, la valoración de diferentes alternativas para hacer las cosas de forma diferente y ser más rápidos y más competitivos.

El segundo aspecto importante que tienen en cuenta las empresas felices es que hay que mejorar la relación con el cliente que, actualmente, está mucho más informado, es más capaz de elegir incluso antes de que se produzca el momento de la venta. Por ello, los coaches sistémicos y alto rendimiento ayudamos a las compañías a saber cuál es la nueva tipología de cliente y cómo relacionarnos con ellos de una forma más colaborativa y con una venta mucho más constructiva, usando herramientas como la inteligencia emocional y el eneagrama, entre otras.

¿Si tuviera que resumir en dos palabras las claves del éxito en las organizaciones, ¿cuáles serían? Fundamentalmente serían:

  • capacidad de aprendizaje continuo, una empresa inteligente es una organización que está en estado continuo de aprendizaje.
  • modelos de buenas conversaciones entre las personas del equipo, es decir, ser capaces de mantener conversaciones cruciales con buen Feedback dentro del propio grupo.

¿TU EMPRESA ES FELIZ?

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Feliz fin de semana wonders!