17 junio, 2017 Coaching 1 Comentario

Cómo ser una persona Salmón.

La personalidad Salmón. Os preguntaréis: “¿es que hay una nueva especie de humano? Sí, las personas Salmón, si tú eres una de ellas, sabrás de lo que estoy hablando. 😊

Para mí una persona Salmón es aquella que al igual que el Salmón que puede vivir tanto en medio marino como fluvial, también puede vivir y adaptarse a cualquier hábitat, también desarrolla una piel gruesa llena de escamas para protegerse de todas las inclemencias que tiene que vivir. Su color es un poco de todo, según se la mire, al igual que los salmónidos puede tener el lomo negro, el vientre blanco, azulenco de reflejos irisados y manchas negras en el costado. No, estoy bromeando. No se las suele diferenciar por su piel, si eres un poco observador, las conocerás por su forma de andar y por la fuerza que desprenden.

Dicen que los salmones nacen en los ríos y se van al medio marino a madurar y desarrollarse para volver al río de donde procedían para desovar y a veces morir. Aún no saben cómo son capaces de llegar hasta allí, unos científicos dicen que es por su gran olfato capaz de reconocer las aguas en las que nacieron, y otros por su gran orientación.

Los salmones son peces compactos, de gran fuerza capaces de ir contracorriente hasta llegar a su objetivo aunque sepan que eso suponga morir por el camino. En la cultura celta el salmón siempre se ha considerado un símbolo de conocimiento, y en las tribus del norte de América es una expresión de generosidad, inteligencia y conseguir objetivos, es un símbolo de motivación natural, de dirigir difíciles empresas y hacerlo con gracia y soltura, un sabio consejero por todas sus experiencias vividas.

Cuando te hablen de ser una persona poderosa, una persona que dice lo que piensa, que sabe marcar sus límites, que sabe valerse por sí misma, triunfadora, fuerte, con capacidad de negociar su propia vida… que no te cuenten milongas desde la posición cómoda y ficticia de aquellas personas que nunca se han atrevido a vivir así, que son la mayoría. Sólo quien realmente lo es, sabe el precio que eso tiene. 😊

Esa imagen que nos venden a todos de triunfo fácil, sin esfuerzo, solo porque tú lo vales. Siento decirte que no existe. Si quieres conseguir todo lo que he puesto anteriormente, debes saber que antes tienes que convertirte en una persona salmón.

¿Cuáles son esas características de ser una persona salmón?

  • Alta autoestima: esa autoestima no se gana diciéndote lo bonita que eres desde pequeña, no se gana viendo un video de motivación, ni leyendo un libro de autoayuda, porque existen muchísimos estímulos en el exterior que van a hacer que la pierdas. La autoestima, en la mayoría de las personas está destrozada, por toda la información transgeneracional que llevamos encima y por todo lo que tienes que vivir y oír, en un mundo donde ciertas cosas aún se ven normales. Tendrás que vivir experiencias desagradables en las que no te quede más remedio que resurgir como el ave fénix, necesitarás apoyo psicológico y quién te diga lo contrario no sabe de lo que habla. Apoyo para ayudar a quitarte creencias que te limitan, creencias que te desempoderan, creencias que no te dejan ser. Llorarás muchas veces y tendrás muchas más ganas de tirar la toalla. Pero no te preocupes porque hay algo en tu interior que evitará que lo hagas, como los salmones.
  • Seguridad: pero no esa seguridad de los anuncios, de ser capaz un día de ir con tacones altos, cortarse el pelo y los labios rojos, no. Hablo de esa seguridad que te permite defender tus ideas desde la calma, negociar con cualquier persona y conseguir tus objetivos por muy difíciles que parezcan. Para ello tendrás que haber experimentado mucho, haber hecho muchas cosas solo y cuando digo solo es solo. De esta manera tendrás la certeza absoluta de lo que estás hablando y de lo que eres capaz de hacer. En esta soledad, te volverán a entrar las ganas de tirar la toalla, de ser como los demás, de vivir aquello que se supone “normal”, vendrán tus fantasmas, tus inseguridades, tus miedos… y tendrás que amarlos con todas tus fuerzas para no desandar tu camino.
  • Estar en coherencia: de esto se habla mucho, pues tampoco es fácil. Alinear tu vida con quien eres, no es fácil. Porque tendrás que dejar trabajos, parejas, casas, vida, amigos y eso créeme no es fácil, sino lo haría todo el mundo. Le gente sería feliz, no enfermaría, sería más empático, más respetuoso. 😊
  • Ser resiliente: esta palabra me encanta, como si pudieras ir al super y comprar medio kilo de resiliencia. Esa capacidad REAL, no de postureo de sacar el lado positivo de las cosas. Bien, pues esto se consigue después de vivir experiencias extremas, en las que no te queda más remedio si quieres seguir viviendo de sacar un aprendizaje de ello y hacerte responsable de lo que sucedió sin echar el balón a nadie. Sencillo, no?

Solo aquellas personas que saben lo que es quedarse solo, ser abandonado por sus ideas, por su apariencia, por sus sueños, las que han caído una y otra vez, las que han viajado a su interior, han bailado con sus miedos, saben lo que es nadar a contracorriente, lo que cuesta, no hay soberbia en sus ojos, solo sabiduría y una piel gruesa.

Si eres un salmón, enhorabuena, naciste para guiar, sólo tú sabes cómo hacerlo.

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Feliz semana wonders!