6 noviembre, 2016 Coaching 2 Comentarios

¿Tienes un PROCUSTO en tu empresa?

Te preguntarás ¿Qué es un Procusto? Como su propio nombre indica proviene del mito de Procusto. La literatura universal ha utilizado frecuentemente esta figura desde la Antigua Grecia y muy pronto se aplicó a diferentes entornos como la familia, la empresa, la política,…

Básicamente Procusto se ha convertido sinónimo de uniformidad y su síndrome define la intolerancia a la diferencia.

Por eso cuando alguien quiere que todo se ajuste a lo que dice o piensa, lo que quiere es que todos se acuesten en el “Lecho de Procusto”.

Este síndrome se achaca a aquellas personas que tienen la incapacidad para reconocer como válidas ideas de otros, el miedo a ser superados profesionalmente por un subordinado o la envidia pueden llevar a algunos directivos o mandos intermedios a eludir su principal responsabilidad, tomar las decisiones más adecuadas para su empresa, dedicándose a cercenar las iniciativas, aportaciones e ideas de aquellos que pueden dejarles en evidencia. Este tipo de persona suele observarse en entornos laborales y resulta nefasta para cualquier organización o equipo.

De tal manera que podemos encontrar dos tipos de Procustos con ligeras diferencias entre ellos:

  • Procustos que no saben que lo son: son los directivos y mandos intermedios que no escuchan otras oponiones al entender directamente que su idea siempre va a ser la mejor y son los demás quienes deben adaptarse a ella.
  • Procustos que saben que lo son: directivos y mandos intermedios que reconocen entre sus subordinados a figuras que pueden hacerles sombra.

¿Cuáles son las consecuencias de tener uno de estos Procustos en la empresa?

  • Los Procustos inconcientes:
    • Hacen que su visión sea tan clara que se molestan si se les dice que no tienen razón.
    • No se ponen en el lugar de los demás, aunque creen que sí lo hacen.
    • Suelen hablar de tolerancia, multidiversidad, intercambio de ideas… pero cuando esto se produce no soportan que se den opiniones diferentes a la suya y encuentran cómo criticar o deslegitimar a esa persona.
  • Procustos conscientes de que lo son:
    • Tienen miedo de jóvenes, nuevos y proactivos con conocimientos, capacidades o iniciativas que ellos no tienen.
    • Por ello limitan las capacidades, creatividad e iniciativa de sus subordinados para que no evidencien sus propias carencias.
    • Son capaces de modificar su posicionamiento inicial ante un tema si ven que alguien opina igual y puede llegar a capitalizar la atención o destacar sobre él si se acepta esa tesis.

¿Cuál es el impacto de la actuación en general de estos Procustos en las empresas?

  • Generan un clima laboral de tensión y estrés.
  • Fuerza las circunstancias para ajustarlas a su propio modelo.
  • No optimizan sus equipos. Priman su visión personal, o incluso sus intereses particulares, frente a la maximización del rendimiento y la eficacia.
  • Deforman, ocultan, interpretan los datos obtenidos tras un estudio de manera que confirmen su hipótesis previa hacen resúmenes manipulando los números.
  • No asignan tareas a quienes las harían mejor, cierran su acceso a proyectos en los que destacarían, no les evalúan correctamente en los controles internos.
  • Exigen niveles de calidad y perfección que, en muchas ocasiones, ni las tienen ellos ni se pueden alcanzar.
  • Por su autoconvencimiento sesgado suelen lanzar productos o servicios que requieren una cierta adaptación al cliente final pero al no adaptarse totalmente a las necesidades del mercado la competencia pronto lo clonará adecuándolo al cliente y llevará al fracaso a quien lo creó.

   ¿Cuál es el antídoto al Procusto?

  • La profesionalidad libre de egos y anhelos de superioridad.
  • Formación contínua para que la mente de estas personas se expanda y no se crean fácilmente superados.
  • Que sean trabajadores que su objetivo sea las que le asigna la empresa en vez de simplemente mantener su trabajo.
  • Que las evaluaciones a los diferentes subordinados se hagan desde varios puntos de vista, es decir, por varios mandos de los que dependa el subordinado.
  • Que el subordinado se autoevalúe para contrastarlo con las evaluaciones de sus superiores para detectar posibles diferencias que se detecten de forma clara.
  • Asegurarse una buena selección a la hora de adquirir un puesto de mando. A poder ser que sean personas preparadas para ser buenos líderes coach.
  • Mayor seguridad y autoestima.

¿Cuál es la parte positiva de encontrarse a un Procusto en tu trabajo?

  • Te ayuda a superarte a ti mismo. Te hace salir de tu zona de confort.
  • Te enseña cómo no tratar a los subordinados.
  • Te enseña a posicionarte y saber marcar tus límites.
  • Y por supuesto cuando te encuentras en esta situación saber transmitir tus progresos a otros mandos para que sepan en todo momento lo que estáis haciendo.
  • Y aprender a no enredarse en relaciones tóxicas con este tipo de personas.
  • Lo ideal es evitar trabajar con estos Procustos. Tu evolución será mucho más rápida.

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