29 enero, 2017 Varios 0 Comentarios

Y tu…, ¿horneas o recalientas?.

Y tu…, ¿horneas o recalientas? En una sociedad cambiante y en continua evolución como la actual, quedarse parado significa ir para atrás. Las cosas seguras que tenemos en la vida es que es finita y en constante cambio. Si no cambiamos tendemos a desaparecer. Es la ley de la evolución de cualquier organismo desde el principio de los tiempos. Y las empresas no dejan de ser organismos. Innovar ya no es un “nice to have” sino que se ha convertido en una necesidad, el verdadero motor de la empresa.

Todos somos creativos en mayor o menor medida. De niños nuestro proceso de aprendizaje es mucho más creativo que racional. Pero nos vamos rodeando de creencias basadas en el miedo y así nos vamos adaptando al entorno, y vamos perdiendo nuestra costumbre de ser creativos, y por tanto nuestra habilidad para hacerlo se va mermando.

Las personas que no pierden esta creatividad, son personas, por lo general, más inmunes a las presiones del entorno, o incluso les motiva ir en contra del mismo, por lo que van desarrollándola cada vez más.

Necesitamos líderes que crean en la innovación y que fomenten equipos a los que se les escuche y se les permita equivocarse. La innovación busca resultados inesperados. Algunos serán accionables y nos podrá aportar algún beneficio directo y otros nos podrán aportar beneficios indirectos, como mínimo un aprendizaje.

La innovación es creatividad implantada con éxito de forma que produzca un valor añadido.

Cuando una empresa quiere crear un nuevo departamento dedicado al desarrollo e innovación hacia el cliente para atraer en mayor medida su atención, lo más adecuado es que el departamento esté integrado en su mayor parte por personas que sean expertas en ese tipo de cliente, hayan trabajado con él face to face y sean perfiles creativos. También cabe la posibilidad de encargar el trabajo a empresas externas que lo realicen a un mayor coste.

Uno de los errores que se cometen normalmente en las empresas es que cuando se crean estos departamentos se integran por las mismas personas que integraban el anterior, por personas que no sabes en qué departamentos incluirlas o por personas que se las incluye como un premio a su trayectoria.

Los perfiles de los integrantes de los departamentos de desarrollo e innovación, deberían ser perfiles creativos, perfiles de personas a las que no les asusta el cambio, personas que llevan la innovación en su día a día, personas que conocen y han trabajado directamente con el cliente final al que se destina el producto a introducir, personas que han trabajado con el cliente final desde diferentes roles para adquirir diferentes puntos de vista, personas en las que uno de sus hobbies principales sea el de seguir aprendiendo. Deberían ser personas de mente abierta, personas intuitivas que puedan “leer” los movimientos sutiles del mercado, esas personas que como los zahories saben dónde se encuentra el agua.

Esas personas con ideas “raras” que están en las empresas, esas que tienen su mesa de escritorio lleno de cosas y gimmicks, esas que se visten de una forma u otra dependiendo de cómo se levanten ese día, suelen ser personas seguras, esas personas que siempre le dan una vuelta de tuerca a todo, esas personas que ven las modas venir pero no las siguen porque ya están viendo venir la siguiente, esas personas que no se acuerdan de tu nombre pero sí qué estilo tienes de vestir, tus hobbies favoritos y los colores que te gustan entre otros muchos detalles, esas personas que dicen lo que sienten decir y no creen en las jerarquías.

Esas personas que se apasionan con lo que hacen, y que creen en lo que están haciendo sino no se paran a perder el tiempo, esas personas son personas positivas, no ven obstáculos solo retos y oportunidades tomando determinaciones firmes para llevarlos a cabo, son personas que no se dan por vencidos a la primera, suelen ser personas que les gusta que haya armonía en los equipos, no les gusta las malas formas ni las faltas de respeto ni el exceso de autoritarismo, son personas que nos les gusta dar rodeos, lo dicen todo abierta y directamente eso sí sin lastimar a nadie. Y aunque en la forma parezcan personas caóticas o despistadas saben marcar muy bien los tiempos en el desarrollo de sus proyectos.

Es importante elegir bien a los integrantes de un equipo o departamento porque de ello dependerán directamente los resultados.

Así que si al regalo solo le cambias el papel y el lazo, sigue siendo el mismo regalo. Como decía Einstein: “Si quieres resultados distintos, hazlo diferente”.

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